Es un hecho. A lo largo de nuestra vida estaremos ante situaciones un tanto complicadas en las que nuestros intereses y los de otra u otras personas chocarán. Estamos de acuerdo en que estar en desacuerdo es una constante en muchos contextos. Debido a esto, unas buenas dotes de negociación hacen que salgamos con éxito de estos pequeños conflictos.
Por otro lado, parece que siempre en todos los conflictos tiene que haber un ganador y un perdedor, algo que no siempre tiene porqué cumplirse. Se puede gestionar un conflicto en el que ambas partes salgan ganando, aunque no sea lo que tenían en mente como victoria al principio de la disputa.
De hecho, existen 5 formas de enfrentarse a una discusión dependiendo de la visión que tengamos. Este punto de vista depende, por un lado, de la consideración que tengo por la otra persona y, por otro, de la valentía que tengo a la hora de defender mis ideas y mi punto de vista.